Manifiesto de los Pueblos del Manglar y del Mar resuena en el Foro Mundial de Nyéléni

“Desde la maternidad de los mares y océanos, el manglar” fueron las palabras con las que inició su intervención el dirigente de los Pueblos del Manglar y del Mar, Líder Góngora Farías, en representación de la Redmanglar Internacional y del Foro Mundial de Pueblos Pescadores y Recolectores (WFFP). Este mensaje, cargado de memoria, fuerza y esperanza, marcó la participación activa de nuestras delegaciones en el Foro y permitió que la pesca y la recolección artesanal se posicionen con dignidad como verdaderos “espacios de vida” en la agenda internacional. Nuestro liderazgo colectivo demostró que no somos actores marginales, sino pueblos milenarios —negros, cholos, montubios, indígenas y comunidades costeras— que habitamos y cuidamos el Pacífico Sur desde hace más de 10.000 años antes de Cristo. Somos guardianes de mares, ríos, manglares y costas, y protagonistas en la defensa de los bienes comunes. Asimismo, recordamos al mundo una verdad irrefutable: las mujeres recolectoras de mariscos representan alrededor del 50% del sector de la pesca artesanal, según la FAO, y su visibilización es un derecho histórico que no puede seguir siendo negado. Manifiesto de los pueblos del manglar y del mar En este Foro Mundial declaramos: – Exigimos el reconocimiento de nuestros maritorios como territorios de vida, donde mar y comunidad se entrelazan. – Denunciamos la “economía azul”, la pesca industrial, la acuicultura intensiva y la conservación impuesta, que generan despojo, violencia y destrucción. – Defendemos soluciones comunitarias: restaurar manglares y arrecifes, garantizar el pescado y los mariscos como alimento, proteger la vida y no el mercado. – Reafirmamos que las mujeres son cuidadoras y decisoras, y deben ser incluidas plenamente en las instancias de poder y decisión. – Demandamos justicia climática y energética, así como solidaridad con todos los pueblos que enfrentan militarización, racismo y despojo, desde Palestina hasta las comunidades costeras del mundo. Este Foro hemos colocado nuestras voces, luchas y propuestas se escuchen en el escenario internacional. No nos vamos invisibilizados: nos vamos fortalecidos, unidos y con el compromiso de seguir defendiendo mares, ríos, manglares y costas como bienes comunes para el presente y el futuro. “Desde la maternidad del manglar seguimos tejiendo vida, resistencia y esperanza para todos los pueblos del mar.” Reproducción del Foro Global Nyéléni
¡Avanzamos! La condena de Bolsonaro es un momento histórico para Brasil y para las luchas globales por la democracia.

El Supremo Tribunal Federal (STF) condenó al expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro (PL), a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022. La decisión marca un momento histórico para los movimientos sociales, los pueblos de los territorios y la democracia brasileña, latinoamericana y mundial. Es la primera vez que un expresidente brasileño es castigado por este tipo de crimen, a pesar de que el país vivió una dictadura cívico-militar tras el golpe en su pasado reciente. Para las dirigencias de las organizaciones que integran la Cumbre de los Pueblos, la decisión muestra que las movilizaciones por la democracia deben seguir resistiendo. “Hoy, 11 de septiembre, en el 52º aniversario del golpe cívico-militar en Chile, celebramos la condena de Bolsonaro por su intento de golpe en Brasil. En un momento en que América Latina y el mundo enfrentan guerras, el genocidio en Gaza, la amenaza de la extrema derecha y la pérdida de libertades democráticas y derechos humanos, la sentencia contra Bolsonaro y sus cómplices es motivo de alegría y una señal positiva para seguir trabajando y luchando por sociedades más justas y sostenibles”, dijo Eduardo Giesen, coordinador para América Latina y el Caribe de la campaña Demand Climate Justice (DCJ) y miembro de la Comisión Política de la Cumbre de los Pueblos. Para Giesen, una de las estrategias para fortalecer esta movilización global que debe reavivarse es la Cumbre de los Pueblos. “Hoy más que nunca creemos que la Cumbre de los Pueblos puede ser un espacio para volver a creer en paradigmas sociales y políticos verdaderamente democráticos, alejados del neoliberalismo y del extractivismo, única opción para alcanzar la justicia climática”, defendió. Reparación del pasado que va más allá de Brasil y es mensaje para el futuro global Para Lúcia Ortiz, de Amigos de la Tierra Brasil y miembro de la Comisión Política de la Cumbre de los Pueblos, la condena tiene un peso que trasciende fronteras y conecta la historia reciente de Brasil con las luchas de toda América Latina y el Caribe. Estas historias se cruzan no solo por reunir atrocidades, violaciones de derechos y la búsqueda de reparación a través de Comisiones de la Verdad, sino también por involucrar a personajes que regresan a la historia, como el condenado general Augusto Heleno. “Es importante recordar que el general Augusto Heleno, uno de los articuladores del núcleo golpista, lideró la ocupación de las tropas militares de la ONU en Haití, responsable de una serie de violaciones, además de haber defendido el golpe militar de 1964, cuya Comisión de la Verdad tardó más de 40 años en realizarse sin llegar a un proceso de justicia y reparación de los crímenes cometidos”, observó. También señaló la importancia para el contexto global actual de retorno del imperialismo, del fascismo, de las guerras y de los genocidios en el mundo, al mismo tiempo que se viven las previas de disputas electorales. “Es un hito, aún más en un momento previo a la COP30 en la Amazonía y en un año preelectoral en el que es fundamental fortalecer la democracia y la solidaridad internacionalista contra los ataques comerciales y militares que atentan contra la soberanía de los pueblos”, completó. Quienes vivieron las atrocidades no olvidan Vera Paoloni, presidenta de la Central Única de los Trabajadores en Pará (CUT/PA) y miembro de la Comisión Política de la Cumbre de los Pueblos, destacó que la decisión del STF resuena profundamente entre los movimientos sociales y las mujeres trabajadoras, grupos fuertemente atacados por la campaña de odio y por el desmantelamiento de las políticas sociales, ya sea por el vaciamiento de los organismos o por el cierre de programas. “Para nosotras, de los movimientos de resistencia, es una inmensa alegría ver la firmeza de la mayoría del Supremo en condenar a Bolsonaro y al núcleo golpista que atentó contra la democracia y contra la vida del país. Bolsonaro siempre trató a las mujeres como inferiores, se burló de los derechos, atacó cruelmente a los trabajadores y trabajadoras, a los movimientos sociales, y ni siquiera se movió para buscar vacunas en el terrible período de la COVID-19”, comentó. Para Vera, “todo esto está en la memoria y en la piel de cada mujer trabajadora y de cada luchador y luchadora de este Brasil. Por eso es fundamental que haya sido condenado – y aún más simbólico que el tercer voto, que lo envió a la cárcel, haya sido dado por una mujer, la ministra Cármen Lúcia. Ya se iba tarde”. “Ahora podemos respirar un poco más y seguir en la lucha por los derechos sociales, por la justicia social y por la justicia climática, sabiendo que la democracia fue asegurada con esta firmeza del Supremo. Es un día hermoso para nosotras, mujeres, para los movimientos sociales y para todo el mundo que lucha cotidianamente por un Brasil mejor, por un Pará mejor y por el buen vivir de los pueblos”, dijo. “Implementó un plan progresivo y sistemático de ataque a las instituciones democráticas” Bolsonaro fue condenado en juicio de la primera sala del STF con votos favorables de los ministros Alexandre de Moraes, Flávio Dino, Cármen Lúcia y Cristiano Zanin. Solo el ministro Luiz Fux votó en contra. En el voto que selló la sentencia, la ministra Cármen Lúcia fue incisiva al defender la condena de Bolsonaro por la organización del crimen contra la soberanía nacional. “La fiscalía presentó prueba cabal de que el grupo liderado por Jair Messias Bolsonaro, compuesto por figuras clave del gobierno, de las Fuerzas Armadas y de organismos de inteligencia, desarrolló e implementó un plan progresivo y sistemático de ataque a las instituciones democráticas con la finalidad de perjudicar la alternancia legítima de poder en las elecciones de 2022, minar el ejercicio de los demás poderes constituidos, especialmente el Poder Judicial”, destacó. También reforzó el carácter inédito del juicio y su representatividad. “Lo inédito en esta acción penal es que en ella late el Brasil que me duele. La presente acción penal es
La Cumbre de los Pueblos participa en la primera reunión de las Cámaras Consultivas del CIM y defiende que las soluciones de los territorios sean reconocidas en las políticas climáticas

Las organizaciones que conforman la Cumbre de los Pueblos, una articulación que reúne a alrededor de 1.100 movimientos sociales y organizaciones de la sociedad civil, participaron en el lanzamiento de las Cámaras Técnicas del Comité Interministerial sobre Cambio Climático (CIM) de Brasil, así como en la primera reunión de las Cámaras Consultivas, que incluyen la Cámara de Participación Social (CPS), la de Asesoramiento Científico (CAC) y la de Articulación Interfederativa (CAI). El desafío de esta participación es presionar para que las políticas públicas promuevan los derechos y no las violaciones de los derechos de los pueblos. El lanzamiento y la primera reunión se realizaron este miércoles y jueves, 10 y 11, respectivamente, en el Distrito Federal. Según el gobierno, la reunión de las cámaras buscó acercar al gobierno federal con organizaciones de la sociedad civil, la academia y representantes locales, asegurando que las distintas perspectivas puedan llegar a los espacios de decisión del Comité. Estos espacios consultivos del CIM se consideran estratégicos, ya que permiten que los movimientos sociales acompañen e influyan en la formulación y el monitoreo de políticas, a través de la CPS, por ejemplo. En tiempos de negacionismo, la CAC cumple el papel de garantizar que las decisiones estén basadas en conocimiento científico confiable, mientras que la CAI promueve la articulación entre la Unión, los estados y los municipios, fortaleciendo el federalismo ambiental. La participación de organizaciones articuladas en la Cumbre en estos espacios evidencia la importancia de conectar las voces de la sociedad civil con la elaboración y la implementación de políticas climáticas, garantizando que las decisiones tomadas en el ámbito federal consideren las necesidades y las soluciones propuestas por los territorios. Letícia Tura, directora nacional de Fase y miembro de la Comisión Política de la Cumbre de los Pueblos, advierte:“Algunos de los desafíos de la sociedad civil en la participación en estas cámaras técnicas son garantizar que las políticas públicas climáticas sean vectores de garantía y defensa de derechos, y no vectores de violación de derechos. Que las propuestas de la sociedad civil sean visibles y se hagan efectivas, y que las soluciones que provienen de los territorios sean reconocidas en las políticas públicas nacionales para enfrentar el cambio climático.” Fotos: GIZ Juliana Caribé
En el Día de la Amazonía, movimientos sociales, pastorales y centrales sindicales convocan al Grito de las y los Excluidos 2025 en Belém

Este año se espera una gran participación en las calles en defensa de la democracia, la soberanía y el Plebiscito Popular como instrumentos de movilización Belém (PA), 5 de septiembre de 2025 – En el Día de la Amazonía, cerca de 26 organizaciones, entre movimientos sociales, pastorales sociales y centrales sindicales, lanzaron una convocatoria al Grito de las y los Excluidos, que se realizará el 7 de septiembre en la capital de Pará, sede de la COP30. En articulación con las marchas que tendrán lugar en todo Brasil, la movilización en Belém ocupará las calles en defensa de la soberanía, desde la perspectiva de un país que garantice comida en la mesa de todas y todos, vivienda y respeto a los territorios. El acto también llamará a participar en el Plebiscito Popular, que moviliza a la sociedad para debatir y defender una jornada laboral justa y la tributación de los superricos. El Grito de las y los Excluidos es una movilización histórica en Brasil. “El Grito de las y los Excluidos forma parte de un colectivo que reúne a muchos movimientos sociales, organizaciones sociales, pastorales sociales y partidos políticos, amplificando voces fundamentales que expresan nuestras demandas y las desigualdades sociales existentes en nuestra sociedad”, explica Katiane Souza, del Movimiento por la Soberanía Popular en la Minería (MAM). Este año, el eje movilizador es “La vida en primer lugar – Cuidar la Casa Común y la Democracia es una lucha cotidiana.” Este lema ha sido la base de las movilizaciones realizadas a lo largo del año para involucrar y organizar a la sociedad civil. “Este es un proceso profundamente colectivo para unir fuerzas. Por eso, el 7 de septiembre, además de reunirnos, también recordamos y cuestionamos si realmente hubo una independencia efectiva en Brasil. Sobre todo cuando observamos una sociedad compuesta mayoritariamente por personas negras, mujeres negras, que viven en contextos de exclusión, que sufren racismo estructural, necropolítica, sexismo y no tienen acceso a educación, salud y vivienda de calidad”, añade. Las organizaciones advierten que Brasil no vive solo una democracia debilitada, sino una democracia amenazada, ante el avance de los discursos de odio, los retrocesos en derechos y la captura del Estado por intereses privados. Para los movimientos, la democracia solo existe si se ejerce desde los territorios, con libertad de expresión, participación popular, respeto a las diversas formas de vida y soberanía. “Para nosotros, soberanía es comida en la mesa y cuidar la naturaleza. Cuando la población puede alimentarse de manera adecuada y saludable, eso representa poder para el país, representa soberanía. Cuando los alimentos están libres de venenos, estamos cuidando la naturaleza, y la soberanía sigue ese camino. Cuando las personas tienen sus hogares y territorios respetados, eso es soberanía”, afirma Ricardo Cabano, del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST). Para reforzar estas reflexiones, la marcha contará con intervenciones artísticas, pronunciamientos políticos y la recolección de votos del Plebiscito Popular. La concentración será a partir de las 8:00 de la mañana en la Escadinha de la Estación de las Docas, y la caminata continuará hasta la plaza frente al Palacio Antônio Lemos. Plebiscito Popular: más que votos, una herramienta de movilización Uno de los puntos destacados del acto es el Plebiscito Popular “Por un Brasil más justo,” presentado por Ricardo Cabano, del MST, como un instrumento de movilización y formación política. La consulta nacional pregunta a la población sobre dos temas centrales: si está a favor de la reducción de la jornada laboral sin reducción salarial y si apoya que los superricos paguen más impuestos mientras los trabajadores de bajos ingresos queden exentos. El plebiscito comenzó en julio de este año, llevando al debate público el fin de la escala laboral 6×1 (seis días de trabajo y uno de descanso). Una propuesta presentada en el Congreso por la diputada Érica Hilton plantea una escala 4×3 (cuatro días de trabajo y tres de descanso), lo que permitiría mejores condiciones para que las y los trabajadores construyan su vida, explica Ricardo. También señala que la propuesta de gravar a los superricos busca corregir la injusticia fiscal existente en Brasil, donde personas con ingresos muy distintos, como asalariados y personas en situación de vulnerabilidad, pagan los mismos precios por los productos que los ricos. “Esta tributación busca reducir esa injusticia, reconociendo que existe una clase trabajadora muy numerosa que ya paga muchos impuestos”, enfatiza. Ricardo subraya además que el plebiscito cumple una función más amplia que la simple consulta. “El plebiscito no es solo votar. Es una herramienta de movilización y debate sobre el tiempo de vida, el tiempo de trabajo y la justicia tributaria. Es el pueblo asumiendo el derecho de decidir los rumbos del país”, destaca. La Amazonía en el centro del Grito El acto también será un espacio de denuncia sobre la realidad amazónica. En Belém, donde se instalará la Casa de la Cumbre de los Pueblos, los movimientos refuerzan que la Amazonía no puede ser tratada como una mercancía en las negociaciones globales. “Nada sobre nosotros, sin nosotros”, afirma Turi, líder del territorio de Abacatal, en Ananindeua, reforzando una demanda cada vez más fuerte por la participación de los pueblos tradicionales en las decisiones sobre sus territorios. Servicio Fecha: 7 de septiembre de 2025 (domingo)Concentración: 8:00 h, Escadinha de la Estación de las Docas (Belém, Pará)Marcha: hasta la plaza frente al Palacio Antônio LemosProgramación: Intervenciones culturales, pronunciamientos de organizaciones populares y recolección de votos del Plebiscito Popular
La Cumbre de los Pueblos lanza un Llamado Global a la Acción antes de la COP30, convocando marchas de solidaridad en todo el mundo el 15 de noviembre.

Movimientos sociales y medioambientales de todo el mundo han lanzado hoy un llamamiento a la acción para un Día Mundial de Acción el 15 de noviembre de 2025, coincidiendo con las negociaciones climáticas de la COP30 de las Naciones Unidas. Como parte de la Cumbre de los Pueblos, se espera que miles de personas salgan a las calles de Belém, Brasil, para exigir justicia climática y un cambio de sistema. El llamamiento insta a los movimientos, organizaciones y pueblos de todo el mundo a organizar sus propias marchas y acciones a nivel local en solidaridad, uniendo las luchas más allá de las fronteras en la lucha contra la desigualdad, el racismo medioambiental y la impunidad corporativa. «Desde el Amazonas al mundo, estamos diciendo que ya basta. El 15 de noviembre no se trata solo de marchar en Belém. Se trata de demostrar que la gente de todo el mundo se está levantando junta. El Día Mundial de Acción demostrará que la justicia climática es inseparable de la justicia para los pueblos, los territorios y las generaciones futuras». Cleidiane Vieira – Movement of People Affected by Dams (MAB) «Marchamos por la vida. El 15 de noviembre será un momento histórico, en el que mostraremos a los gobiernos y a las empresas que el mundo nos observa y que exigimos un cambio. Es nuestra oportunidad de unirnos más allá de las fronteras, exigir reparaciones, pedir cuentas a las empresas y afirmar que la vida y la dignidad valen más que los beneficios y la destrucción». Kirtana Chandrasekaran – Amigos de la Tierra Internacional «El Día Mundial de Acción es una oportunidad para amplificar las voces de las comunidades que defienden la tierra, el agua, los trabajos, los bosques y las ciudades. Es un llamamiento a la solidaridad internacional, que recuerda al mundo que el poder de la resistencia está en manos de la gente común y sus diferentes formas de organización, no de las empresas y los gobiernos». Ivan González – CSA-TUCA «El 15 de noviembre no es una marcha simbólica. Es un acto colectivo de rebeldía contra el sistema que destruye nuestras vidas y nuestras tierras. Desde Belém hasta las calles de todas las ciudades, la gente demostrará que nos negamos a permitir que las empresas y los gobiernos nos sacrifiquen en aras del beneficio económico». Toya Manchineri – Representante Indígena de COIAB
La Cumbre de los Pueblos y el Grito de los Excluidos unen fuerzas para fortalecer la movilización popular rumbo a la COP30

La Cumbre de los Pueblos rumbo a la COP30 y el Grito de los Excluidos están uniendo fuerzas para fortalecer la movilización popular que marcará tanto el 7 de septiembre, en todo Brasil, como el 15 de noviembre, en las calles de Belém y en ciudades de varios países que preparan el Día de Acción Global. En una reunión realizada con el aval del padre Ari Alberti y con la presencia del padre José Carlos, del Grito de Salvador, y de Margareth Pinheiro Gondim, del Grito de Marabá, Pará, se estableció un pacto de apoyo mutuo entre las dos iniciativas, reconociendo que sus luchas convergen en la defensa de los pueblos, los territorios y la democracia. Desde 1995, el Grito de los Excluidos denuncia las contradicciones de un sistema que concentra riquezas y multiplica desigualdades, levantando la bandera de que “la vida en primer lugar” es el verdadero principio de una sociedad justa. Esta trayectoria ahora se encuentra con la construcción de la Cumbre de los Pueblos, cuya carta política denuncia el racismo ambiental, el poder corporativo y las falsas soluciones, al mismo tiempo que afirma la centralidad de la justicia climática y la soberanía de los pueblos en la respuesta a la crisis planetaria. La alianza entre el Grito y la Cumbre busca amplificar estas voces tanto en las calles como en los espacios formales de construcción política. Las consultas territoriales impulsadas por el Grito, con las demandas de las comunidades excluidas y de los trabajadores y trabajadoras, serán incorporadas al proceso de formulación de los ejes de convergencia de la Cumbre de los Pueblos. Estos ejes, debatidos en los últimos meses como parte del proceso de preparación de la Cumbre, serán consolidados en las plenarias de noviembre y servirán de base para la elaboración de la carta final que será presentada a los responsables de la COP30. De esta forma, las reivindicaciones históricas que movilizan al Grito se suman a la agenda de la justicia climática, ampliando el alcance de las voces populares en el mayor espacio de negociación global sobre el futuro del planeta. Los organizadores de la Cumbre de los Pueblos y del Grito de los Excluidos consideran la unión de las movilizaciones un paso decisivo en la construcción de un proceso democrático y plural rumbo a la COP30. El Grito es reconocido como un espacio fundamental de resistencia y de pedagogía popular en Brasil, y su integración en la Cumbre significa reafirmar que no hay justicia climática sin justicia social, sin enfrentar las exclusiones que atraviesan nuestra historia. Ambas movilizaciones convocan a los movimientos sociales, colectivos, pastorales y organizaciones populares de todo el país a sumarse al proceso, aportar propuestas a la Cumbre de los Pueblos y participar en las acciones de calle. Junto al Grito de los Excluidos, la Cumbre de los Pueblos refuerza su llamado: es tiempo de ocupar las calles y garantizar que las voces de los territorios y de las periferias urbanas estén en el centro de las decisiones de la Conferencia del Clima. Marcha en las ciudades – En una reunión realizada el jueves 29, en Belém, representantes de la Comisión Política y del Comité Local de la Cumbre de los Pueblos definieron los detalles de la marcha que se llevará a cabo el 7 de septiembre en la ciudad sede de la COP30. Se espera la participación de unas 400 personas, movilizadas por las pastorales sociales, los movimientos sociales y las centrales de trabajadores.
Ahora, la SUBCOP de la Cámara Federal y los movimientos sociales en Belém enfatizan: la COP30 no es un salón de fiestas y solo con la participación popular habrá cambio.

En visita a la capital paraense, la Subcomisión de la Cámara de Diputados para la COP30 (SUBCOP) se reunió con representantes de la Cumbre de los Pueblos y de movimientos sociales para debatir la importancia de la participación popular en la conferencia climática que Brasil acogerá en noviembre, en Belém. El encuentro estuvo marcado por la defensa de una mayor estructura para la sociedad civil y por el reconocimiento de que no hay justicia climática sin la voz de los pueblos de la Amazonía. La diputada federal Duda Salabert (PDT/MG), presidenta de la SUBCOP, destacó que Brasil tiene la oportunidad de transformar el significado de la conferencia de Naciones Unidas sobre el clima. “Una gran preocupación de la COP en Brasil y de las últimas COP es cómo ampliar la participación popular. Estoy segura de que esta COP en Brasil resignificará lo que es una COP. Con la Cumbre de los Pueblos podremos organizar grandes movilizaciones. No hay justicia climática sin participación popular. Nuestro papel es articular puentes entre el parlamento, los movimientos sociales y el poder ejecutivo”, afirmó. Recalcó además que la comisión exigirá al gobierno federal y estatal mejores condiciones de acogida para los movimientos sociales y espacios reales de incidencia en las decisiones. El diputado Bandeira de Mello (PSB-RJ) también llamó la atención sobre las dificultades prácticas que aún no se han resuelto en Belém. “Veo que la COP todavía enfrenta una cuestión de supervivencia. Después del almuerzo con el gobernador, el tema empezó a tratarse, pero terminó cambiando de acto. No es solo un problema de hospedaje”, señaló, advirtiendo que problemas estructurales como transporte, logística y recepción de delegaciones y movimientos sociales aún requieren soluciones urgentes. Para Bruna Balbi, representante de Tierra de Derechos, la historia muestra que los mayores avances en las negociaciones climáticas se dieron cuando la sociedad estuvo movilizada. “Con participación popular, las agendas avanzan. La última COP en la que logramos un gran avance fue la del Acuerdo de París, y eso solo ocurrió porque había un fuerte caldo de movilización social. El texto aprobado fue muy importante y hasta hoy es referencia, pero no conseguimos concretar las palabras que quedaron en el Acuerdo. Por eso, necesitamos avanzar más allá de él”, evaluó. Balbi subrayó que la COP30 tiene el desafío de ser la conferencia de la implementación. “El gobierno federal acierta cuando afirma que esta debe ser la COP de la implementación. Es el momento de un cambio paradigmático. Los movimientos sociales ya vienen discutiendo esta necesidad desde hace años, incluso antes de que muchos gobiernos lo percibieran, y ahora es el momento de dar ese paso”, completó. Por su parte, Júlia Martins, del Movimiento por la Soberanía Popular en la Minería (MAM), recalcó que la Cumbre de los Pueblos no puede ser tratada como un espacio secundario o meramente simbólico. “Este espacio no puede ser visto solo como un salón de fiestas. Debe ser considerado un espacio sagrado, porque la naturaleza para nosotros también es sagrada. Un evento climático no es solo una reunión de ONGs o empresas para negociar sus próximos beneficios, sino un espacio para decir cuál es la salida del pueblo para la vida. Es defensa de la democracia”, afirmó. La militante también advirtió sobre los riesgos políticos en torno al proceso. “Un evento climático es la oportunidad de afirmar que dictaduras y procesos fascistas, que no están lejos de nosotros, pueden intentar tomar el poder si hay descuido. Por eso, necesitamos garantizar que este espacio sea ocupado por la sociedad, con fuerza y responsabilidad”, agregó. La diputada Isa Arruda (MDB) recordó la relevancia de que la COP se realice en la Amazonía, escenario de las principales disputas socioambientales del planeta. “Aquí tenemos la selva, los ríos y el pueblo. Es muy importante que este encuentro traiga un documento final que defienda el medio ambiente y la sostenibilidad, incluyendo de forma central la agenda de las mujeres”, declaró. La reunión fue considerada productiva tanto por parlamentarios como por los representantes de la Cumbre de los Pueblos, que ven en el proceso de la COP30 una oportunidad histórica para colocar a la Amazonía y a sus pueblos en el centro de las decisiones globales sobre el clima.
Salió en la prensa: Sociedad Civil: Presidente de la COP30 se Compromete a Asistir a la Cúpula de los Pueblos y Presentar la Declaración de los Movimientos en la Conferencia

Movimientos populares articulan propuestas y exigen participación efectiva en la conferencia climática12 de agosto de 2025 – 18:00, São Paulo (SP)Por Redacción En julio, el acto “Mutirão dos Povos” frente al Centro de Convenciones de Belém, exigió la participación popular en la COP30 – João Paulo Guimarães El presidente de la 30ª Conferencia Climática de la ONU (COP30), embajador André Corrêa do Lago, confirmó que asistirá a la Cúpula de los Pueblos el 16 de noviembre, día de cierre del encuentro que reunirá a miles de representantes de movimientos, redes y organizaciones populares en Belém. El compromiso incluye la lectura de la Declaración de los Pueblos en la plenaria oficial, documento que consolidará directrices y acciones consideradas esenciales por los movimientos para enfrentar la crisis climática. La confirmación se dio durante una reunión el lunes 11 de agosto entre la Comisión Política de la Cúpula y representantes de la COP30. La reunión contó con la presencia de Lago, de la directora ejecutiva de la conferencia, Ana Toni, y de líderes de organizaciones nacionales e internacionales como Via Campesina, la Federación de Organizaciones de Asistencia Social y Educativa (Fase), la Red Eclesial Pan-Amazónica (Repam), el Comité Brasileño de Defensores de Derechos Humanos, la Global Campaign to Demand Climate Justice, Friends of the Earth International y el Movimiento de Afectados por Represas (MAB). Presidente de la COP30, André Corrêa do Lago, y la directora ejecutiva, Ana Toni, durante la reunión con la Comisión Política de la Cúpula de los Pueblos (Foto: Cúpula de los Pueblos/Divulgación) El presidente Corrêa do Lago reconoció a la Cúpula como un espacio legítimo de articulación de movimientos populares y defendió que las propuestas discutidas se incorporen a la agenda oficial. Sugirió ampliar la integración con la agenda de acción y los canales de diálogo de la conferencia para incluir los debates y experiencias acumulados en el evento paralelo. Además de la entrega de la declaración, las organizaciones presentaron demandas relacionadas con la participación efectiva de sus líderes en los espacios oficiales, incluyendo la distribución de credenciales para entidades de base. También solicitaron garantías para la libre manifestación durante la conferencia, especialmente en actos de solidaridad con el pueblo palestino, que en ediciones anteriores enfrentaron restricciones. La Declaración de los Pueblos se construirá a partir de seis ejes temáticos, incluyendo transición justa, combate al racismo ambiental, defensa de ciudades y periferias vivas, soberanía alimentaria y popular, así como feminismo popular y resistencia de las mujeres en los territorios. La Cúpula de los Pueblos se realizará del 12 al 16 de noviembre en el campus de la Universidad Federal de Pará, en paralelo a la COP30, programada del 10 al 21 de noviembre. Editado por: Thalita Pires REPRODUCCIÓN DEL PERIÓDICO BRASIL DE FATO. Haga clic AQUÍ
Presidente de la COP30 confirma asistencia a la Cumbre de los Pueblos y lectura de la Declaración de los Pueblos en la Conferencia.

Compromiso asumido en reunión incluye apoyo para manifestaciones libres, incluida la solidaridad con Palestina, y acercamiento a la Cumbre de los Pueblos. Belém (PA) – El presidente de la 30ª Conferencia Climática de la ONU (COP30), el embajador André Corrêa do Lago, confirmó que participará en la Cumbre de los Pueblos el 16 de noviembre, día de clausura del encuentro que reunirá a miles de representantes de movimientos, redes y organizaciones sociales de todo el mundo en Belém. Las organizaciones consideran su presencia como un avance político en las negociaciones por el reconocimiento de los movimientos sociales en las decisiones de la agenda climática. André Lago y la directora ejecutiva de la COP30, Ana Toni, mantuvieron una reunión con representantes del Comité Político de la Cumbre la tarde del lunes 11. Estuvieron presentes en persona Maureen Santos (Fase), Doris Vasconcelos (Red Eclesial Panamazónica – Repam), Gisele Barbieri (Comité Brasileño de Defensores de Derechos Humanos). Participaron de manera virtual Rachitaa Gupta (Campaña Global para Demandar Justicia Climática – DCJ), Lise Masson (Friends of the Earth International), Francisco Kelvim (Movimiento de Afectados por Represas – MAB) y Miguel Izaga (Vía Campesina). “Considerando que la Cumbre no es una construcción sólo local, territorial ni nacional, sino ampliamente global, involucrando varios continentes, este espacio de reconocimiento y participación junto al evento oficial de la COP30, queremos saber cómo están viendo, sintiendo y percibiendo la Cumbre de los Pueblos en este momento tan importante para el país y el planeta”, señaló Doris al introducir las demandas. Durante la reunión, Lago reconoció la importancia de la Cumbre como espacio legítimo de los movimientos sociales y defendió que las demandas de la sociedad civil deben estar conectadas al proceso oficial de la conferencia climática. Invitó a una mayor integración con la agenda de acción y con los enviados, canales que pueden incorporar los debates acumulados por la Cumbre. Al responder sobre su participación en una audiencia de la Cumbre programada para el 16 de noviembre y la entrega de la Declaración de la Cumbre de los Pueblos en un espacio oficial — el documento consolidará directrices y acciones consideradas imprescindibles para enfrentar la crisis climática — fue categórico en confirmar. “Me da mucho gusto recibir la declaración de los pueblos el día 16. Que se lea en la plenaria oficial sería más que natural. Incluir los temas que ustedes discutieron, creo que tenemos que incorporarlos a la agenda de acción. Estoy absolutamente a favor. Tenemos que apoyar”, dijo. Sobre la demanda presentada por el Comité para credenciales a representantes de movimientos sociales, señaló que la distribución de estos pases es más difícil. Maureen Santos señaló que muchas organizaciones de la sociedad civil ya cuentan con ellas por actuar como observadoras, pero las entidades de base no. Rachitaa reforzó la importancia de garantizar la participación más allá de los grupos que ya están contemplados, como los pueblos indígenas. “Es importante que estas credenciales se distribuyan entre las lideranzas”, defendió. Además del diálogo sobre la agenda climática, el presidente de la COP30 también fue instado por Rachitaa a garantizar que las acciones de solidaridad con Palestina se realicen libremente, ya que en Bonn, Alemania, la secretaría de la CMNUCC impidió actos en el espacio oficial. Lago se comprometió a abordar temas relacionados con los derechos humanos y la libertad de expresión dentro de los espacios oficiales de la conferencia, incluyendo manifestaciones en solidaridad con Palestina. “Como brasileño, apoyo a Palestina. En esta etapa, lo que está pasando en Palestina es increíble. Tengo que verificar y, si tengo autoridad para hacer algo, lo haré”, dijo, tras explicar que la sociedad civil enfrenta restricciones para manifestarse en las conferencias de la ONU y que es fundamental garantizar que voces históricas, como las que defienden al pueblo palestino, tengan espacio y sean escuchadas. Declaración de los Pueblos — el documento que será entregado a Lago el día 16 reunirá propuestas construidas a partir de seis ejes temáticos que abarcan temas como transición justa y combate al racismo ambiental, defensa de las ciudades y periferias vivas, soberanía alimentaria y popular, además del feminismo popular y resistencia de las mujeres en los territorios. La Cumbre de los Pueblos se realizará del 12 al 16 de noviembre en el campus de la Universidad Federal de Pará (UFPA), constituyendo el mayor espacio autónomo y crítico de la sociedad civil global, en paralelo a la COP30, que se llevará a cabo del 10 al 21 de noviembre en Belém. Como proceso, está organizada como parte de un proceso que no terminará en 2025. “Hemos estado construyendo un proceso porque la idea es que no nos detengamos en Belém, sino que esta Cumbre sirva como un espacio para que la sociedad civil global arraigue, construya alianzas políticas y convergencias en temas esenciales”, explicó Maureen.
Salió en la prensa: COP30 – La Cumbre de los Pueblos lucha por la justicia climática

Movimientos sociales y comunidades tradicionales organizan un espacio paralelo a la Conferencia Mundial del Clima en la Amazonía Jesuan Xavier11 de junio de 2025 Con los ojos del mundo puestos en Belém (PA), sede de la 30ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (Conferencia de las Partes), la COP30, que se llevará a cabo en noviembre de 2025, movimientos sociales, pueblos indígenas, quilombolas, ribereños, campesinos y poblaciones urbanas periféricas se organizan para romper la barrera de las negociaciones oficiales y tener un mayor protagonismo en el principal encuentro internacional sobre la crisis climática global. Desde 2023, los líderes de los llamados “excluidos” se reúnen periódicamente y organizan un espacio que funcionará en el mismo lugar y de manera paralela a la COP30, también entre los días 12 y 16 de noviembre: la “Cumbre de los Pueblos por la Justicia Climática”. Se espera que alrededor de 20 mil personas participen en este espacio, que contará con una programación política, cultural y espiritual. El punto culminante será el día 15, con una gran movilización internacional prevista para amplificar las voces de los territorios. En febrero de 2025, líderes sociales y ambientales de 16 países, como Francia, Filipinas, Kenia, Sudáfrica, Togo y Ecuador, se reunieron en Río de Janeiro en una serie de encuentros preparatorios con el objetivo de avanzar en la construcción de una agenda que refleje las realidades del campo, de los bosques y de las periferias del planeta. A Radis, Araê Cupim, integrante del Movimiento por la Soberanía Popular en la Minería (MAM) y miembro de la comisión política de la Cumbre, afirmó que el evento paralelo “es un espacio de resistencia, pero también de propuestas. Una respuesta a la exclusión sistemática de las poblaciones más afectadas por el cambio climático”. Reconoce la importancia de la COP, pero no escatima críticas a su estructura y modelo. “La COP no está hecha por nosotros, ni para nosotros. Las negociaciones se preocupan más por viabilizar el mercado de carbono que por escuchar a los verdaderos afectados por la crisis climática”, afirma. Marcha durante el Campamento Tierra Libre (ATL) en Brasilia (10 de abril) en defensa de la participación de los pueblos indígenas en la COP30 — Foto: Juliana Duarte Injusticias climáticas En agosto de 2024, alrededor de 600 organizaciones firmaron y difundieron la Carta Política de la Cumbre de los Pueblos. “Las soluciones reales son urgentes y la sociedad civil de todo el mundo debe ser protagonista en todos los espacios de debate de esta agenda. La COP30 debe representar un punto de inflexión y abordar las acciones necesarias para enfrentar la crisis climática”, exige el documento. No es la primera vez que los organizadores de la COP enfrentan un espacio paralelo de resistencia y demandas. Hubo iniciativas similares en la Rio+20 (2012). La Cumbre de los Pueblos se ha consolidado como un espacio alternativo de crítica y propuestas, presente en casi todas las ediciones de las Conferencias Mundiales del Clima. En noviembre, los representantes de los movimientos sociales y de las poblaciones tradicionales debatirán una propuesta que enfrente los problemas climáticos con justicia, centrada en la realidad de los territorios, la soberanía popular y el buen vivir. Tras numerosos debates, reuniones y plenarias durante los últimos dos años, se definieron cuatro ejes de trabajo: agua, territorio y soberanía de los pueblos; justicia climática; transición justa, popular e inclusiva; juventudes, niñas, niños, adolescentes, mujeres y diversidades LGBTQIAPN+ en el centro de las decisiones. Actualmente, la Cumbre de los Pueblos busca presionar y convencer al gobierno brasileño de liderar la propuesta de metas más ambiciosas para la reducción de la temperatura global. Desde su lanzamiento a fines de 2024, la Carta Política fue entregada al presidente de la República, Luiz Inácio Lula da Silva, a la Secretaría Nacional Operativa de la COP30 (Secop) y a representantes del Ejecutivo y parlamentarios (diputados y senadores). Las propuestas incluyen reformas agraria y urbana, incentivos a la economía solidaria y protección de las poblaciones tradicionales, además de la lucha contra el racismo ambiental y estructural. “El clima extremo, las sequías, las inundaciones, los deslizamientos de tierra y las falsas soluciones climáticas sirven como instrumentos para profundizar la desigualdad y las injusticias ambientales y climáticas, principalmente en los territorios, afectando cruelmente a quienes menos contribuyeron a la crisis climática, ecológica y civilizatoria”, señala el documento. Vivir sin destruir La Cumbre también defiende una política de deforestación cero y una mayor responsabilidad de las grandes corporaciones. Araê manifiesta preocupación respecto al actual debate sobre la “transición energética justa”. Para él, este término solo encubre la continuidad de la lógica extractivista. “No creemos en esta transición planteada. No cambia la forma de explotar la naturaleza, solo la intensifica. Lo que está en juego es justificar la acumulación y expansión del capitalismo con nuevos recursos minerales”, destaca. Otro integrante de la organización de la Cumbre, Eduardo Soares, secretario de Articulación de la Red Eclesial Pan-Amazónica (Repam), señala a Radis que representantes de comunidades religiosas también participarán activamente del evento. Forma parte del Tapiri Interreligioso, que reúne iglesias, organizaciones ecuménicas, pueblos de terreiros, espiritualidades indígenas y diversas expresiones de tradiciones de fe presentes en Brasil. “Es una articulación ecuménica que también estará presente en la Cumbre de los Pueblos. Discutiremos el fundamentalismo religioso y la defensa de la libertad de expresión y de culto.” Eduardo considera que será una oportunidad única para mostrar al mundo que es posible vivir sin destruir. “Nuestra espiritualidad, nuestro modo de vida, nuestra relación con el bosque, con el río, con otros seres vivos, todo forma parte de una ecología integral. No se trata solo de reducir carbono, sino de cambiar la lógica que destruye”, afirma. Para él, la Cumbre de los Pueblos es la expresión de la resistencia de los territorios frente a las falsas soluciones del mercado. “Es un espacio donde la vida real, que late en las comunidades, toma voz y propone caminos”, señala. Participación real de los territorios Eduardo resalta la importancia de este espacio, autónomo de la sociedad
