“No es liderazgo climático. Es hipocresía climática”: La Cumbre de los Pueblos denuncia a los países ricos con “las manos vacías” y exige reparación histórica.

La conferencia de prensa, realizada en la Casa de la Cumbre de los Pueblos para evaluar la Cumbre de Líderes que finalizó este viernes, critica la falta de compromiso para poner fin a los combustibles fósiles, alerta sobre la captura de los mecanismos de protección de la Amazonía por el mercado y reafirma la agenda de lucha en seis ejes temáticos. La articulación lanzó una nota con posicionamiento político. Como contrapunto directo a la Cumbre de Líderes de la COP30, los movimientos sociales y organizaciones populares que integran la Cumbre de los Pueblos realizaron una conferencia de prensa este viernes (7) para marcar su posición y denunciar la inercia de los países del Norte Global. El evento tuvo lugar en la Casa de la Cumbre de los Pueblos, en Belém (PA), y reunió a representantes de la Red de Acción Climática (CAN Internacional), del Movimiento por la Soberanía Popular en la Minería (MAM), de la Campaña Global por Justicia Climática (DCJ) y de La Vía Campesina (LVC). La COP de la “verdad vacía” y la injusticia del financiamiento climático La crítica principal fue dirigida a la ausencia de compromisos reales por parte de las naciones ricas. Jacobo Ocharan (CAN Internacional/México) subrayó la expectativa de que la COP30 fuera la “COP de la Verdad”, pero lamentó la falta de acciones concretas: “Hasta ahora hay poca verdad y mucho vacío de compromiso por parte de los países históricamente responsables de la crisis climática.” Ocharan denunció que los países ricos llegaron “con las manos vacías, sin planes nacionales (NDCs) realistas ni compromisos concretos con la eliminación progresiva de los combustibles fósiles.” Transición energética injusta y racismo ambiental La representante brasileña Isabely Miranda (MAM/Brasil) cuestionó el concepto de “transición energética” promovido por los gobiernos, caracterizándolo como una simple “expansión energética” impuesta desde arriba. La militante del MAM criticó el modelo de transición basado en la extracción de minerales y la desigualdad entre hemisferios. Señaló que las soluciones deben surgir de las comunidades y exigió compromiso real de las corporaciones responsables de la degradación: “Las grandes mineras, las industrias y el agronegocio deben dejar de matarnos y de matar la naturaleza.” Reparación, no caridad: crítica a la hipocresía climática El activista Tyrone Scott (DCJ/Reino Unido/Jamaica) llevó la voz de los pequeños países insulares, recordando el reciente huracán Melissa en Jamaica y denunciando la deuda y la explotación histórica. Scott condenó la hipocresía de las naciones que se enriquecieron con el colonialismo y la esclavitud: “Lo que el mundo necesita no es caridad, sino justicia.” Criticó los mecanismos de mercado y condenó a los gobiernos que amplían la extracción de combustibles fósiles: “Esto no es liderazgo climático. Es hipocresía climática.” El mensaje fue reforzado por Jyoti Fernandes (La Vía Campesina/Reino Unido/India): “Reparaciones, no caridad.” LVC defiende un financiamiento climático público, rechazando el modelo privado, condicionado y neocolonial, y afirma: “Creemos en la vida. Y por ella luchamos.” Convergencia de luchas y ejes estratégicos Beatriz Moreira (Secretaría Operativa de la Cumbre de los Pueblos/MAB) recordó que el proceso de la Cumbre se inició hace dos años y hoy reúne a más de 1.100 organizaciones, comenzando en Belém en solidaridad con las víctimas de la violencia en Pará. La Cumbre de los Pueblos está organizada en seis ejes estratégicos que orientan sus plenarias y movilizaciones: Justicia Climática y Reparación. Transición Justa, Popular e Inclusiva. Soberanía Alimentaria. Derechos Territoriales y de los Bosques. Internacionalismo y Solidaridad. Perspectivas Feministas y de los Pueblos en los Territorios. Beatriz finalizó reforzando la autonomía y la capacidad organizativa de los movimientos: “Si existe una solución al desequilibrio que vivimos, está en nosotros — en los pueblos que habitan y defienden los territorios.” Próximos passos. La Cumbre de los Pueblos tendrá una programación intensa a partir del día 12, centrada en plenarias de debate sobre los seis ejes de acción, construcción de la Carta de los Pueblos, barqueata, marcha por Justicia Climática, banquete popular y audiencia con la presidencia de la COP30.

Cumbre de los Pueblos anuncia programa con desfile de barcos, sesiones plenarias, marcha global y cierre político en Belém.

Belém se prepara para recibir una intensa programación popular entre los días 12 y 16 de noviembre, durante la realización de la Cumbre de los Pueblos. El calendario de actividades fue presentado en una conferencia de prensa en la Casa de la Cumbre de los Pueblos, en Belém, y detallado por Beatriz Moreira, de la secretaría operativa de la Cumbre, quien explicó cómo se organizarán los días del evento. La apertura de la Cumbre de los Pueblos tendrá lugar el miércoles 12 de noviembre, a primera hora de la mañana, con la realización de una gran barqueata. La actividad, definida como un manifiesto realizado por embarcaciones, comenzará a las 9 de la mañana, saliendo desde la Universidad Federal de Pará y otros puertos a lo largo de la orla de Belém. A lo largo del recorrido se llevarán mensajes sobre la respuesta de las aguas y la confluencia de la naturaleza, reafirmando el carácter amazónico y popular del encuentro. La barqueata simboliza la centralidad de los ríos para la vida en la ciudad. Belém, marcada por su carácter insular y por la presencia de islas y cursos de agua, celebra el río como elemento estructurante de una Cumbre de los Pueblos realizada en la Amazonía. Por la noche, la programación continúa con la ceremonia oficial de apertura y actividades culturales. Los días 13 y 14 concentran el núcleo central de la agenda política. Por la mañana se realizan las grandes plenarias organizadas a partir de los ejes de convergencia de la Cumbre. Por la tarde tienen lugar las actividades enlazadas, una propuesta de acciones paralelas construidas colectivamente por diversas organizaciones, en diálogo directo con los ejes y basadas en procesos colaborativos. Al final de la tarde y al inicio de la noche del día 14 se realizará la plenaria de síntesis, dedicada a la sistematización de la Declaración de los Pueblos, también llamada Tratado de los Pueblos. El documento reúne las posiciones políticas construidas a lo largo de la Cumbre y debe estar finalizado y traducido para circular en diferentes husos horarios, permitiendo que las movilizaciones se realicen de forma simultánea en distintas partes del mundo. El 15 de noviembre estará marcado por el Día Global de Acción. En Belém, la movilización se materializará en una gran marcha popular. La concentración está prevista para las 8 de la mañana en el Mercado de São Brás. Desde allí, el recorrido sigue por las avenidas José Bonifácio y Duque de Caxias, pasa por la Travessa Lomas Valentinas y finaliza en la Aldeia Cabana, en un trayecto de aproximadamente cuatro kilómetros. La organización informó que el recorrido está siendo presentado y discutido con las autoridades y las fuerzas de seguridad, reforzando la importancia de que todas y todos tengan claridad sobre el lugar y el horario de concentración. El cierre de la Cumbre de los Pueblos tendrá lugar el sábado 16 de noviembre. Por la mañana está prevista una ceremonia con una audiencia pública junto a la presidencia de la COP y otras autoridades, para la entrega formal de la Declaración de los Pueblos. Según la organización, el acto simboliza el destino político del proceso y la exigencia de que los tomadores de decisión reciban directamente, en el territorio amazónico, el llamado construido por los pueblos. Por la tarde, la programación se cierra con la realización del Banquete, una actividad colectiva que marca el cierre de la Cumbre con intercambio, convivencia y celebración de la lucha.

Flotilla por el Cambio “Carbono Cero” llega a Belém para desafiar el lobby fósil de la COP30

BELÉM, PA – Una flota de seis veleros, denominada Flotilla por el Cambio (Flotilla for Change), se dirige a Belém con una delegación de cerca de 50 activistas, científicas y científicos, y delegadas y delegados de distintas partes del mundo. La movilización transcontinental, cuyo barco insignia es el Sababa (que partió de Nueva Zelanda y navegó 17.500 millas), representa un acto de protagonismo popular y de descarbonización en la práctica, en contraste con el alto impacto de carbono del transporte aéreo que sostiene la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30). Organizada en solidaridad con los Ejes de Convergencia de la Cumbre de los Pueblos, la Flotilla materializa la urgencia de la Justicia Climática y la defensa de los territorios y “maritorios.” El viaje incluyó escalas en Santa Cruz de Tenerife y Mindelo, Cabo Verde, y llevó a la Amazonía voces clave del Sur Global, como la de la activista Melody Barry-Yobo, de Ogoniland, Nigeria, quien articula la lucha contra la extracción de combustibles fósiles en el Delta del Níger con la causa amazónica. El conflicto de narrativas Al llegar a Belém, la misión de la Flotilla es clara: disputar la narrativa de la conferencia oficial, que según las y los activistas está dominada por intereses corporativos. “Queremos hacer frente a la industria fósil. Estará nuevamente en la Conferencia, realizando un lobby masivo, y por eso es tan importante que el movimiento global por la Justicia Climática también esté presente,” afirma Katharin Henneberger, exmiembro del parlamento alemán y tripulante de Flotilla for Change. La decisión de las y los activistas de viajar en embarcaciones funciona como un laboratorio flotante y como una demostración pública de que el liderazgo climático comienza con la práctica, rechazando los medios de transporte de altas emisiones. Ciencia ciudadana y diversidad a bordo A bordo de los veleros, la tripulación actúa como un laboratorio de ciencia ciudadana, realizando investigaciones sobre la salud de los océanos, incluyendo el monitoreo de plásticos y la recolección de datos sobre vida silvestre y calidad del agua. La composición de la tripulación refleja directamente el compromiso de la Cumbre con la diversidad. Viajan juntas y juntos trabajadoras y trabajadores de la tierra y del mar, activistas antirracistas y LGBTQIA+, científicas y científicos, delegaciones y juventudes de diversas nacionalidades. La Flotilla exige que todas las personas participantes realicen capacitaciones obligatorias en Sensibilidad Cultural y Antirracismo, reforzando que la lucha climática es inseparable de las agendas sociales. Agenda en Belém La Flotilla permanecerá en Belém hasta finales de noviembre y tendrá una agenda intensa en el marco de la Cumbre de los Pueblos: 13 y 14 de noviembre: Participación en la programación de la Cumbre de los Pueblos, con foco en el eje “Territorios Vivos y Maritorios, Soberanía Popular y Alimentaria.” 14 de noviembre: Realización de una Mesa Redonda y actividad de Escucha/Aprendizaje a bordo del Rainbow Warrior, atracado en la Universidad Federal de Pará (UFPA), Rua Augusto Corrêa, 01. 15 de noviembre: Adhesión masiva a la Marcha Popular de cierre de la Cumbre.

Movilización histórica en Belém por la justicia climática global tendrá una intensa programación paralela a la COP30

Organizada durante más de dos años y construida colectivamente por cerca de 1.100 movimientos sociales, organizaciones comunitarias, entidades territoriales y redes internacionales de derechos humanos y justicia climática de 62 países, la Cumbre de los Pueblos en la COP30 se presenta como una respuesta autónoma y popular a la 30ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30). El evento se realizará del 12 al 16 de noviembre en Belém, estado de Pará, y surge del entendimiento de que la crisis climática no puede abordarse únicamente como un problema técnico o diplomático, sino como una cuestión profundamente social, vivida en las comunidades y directamente relacionada con las desigualdades históricas que afectan a los pueblos originarios, comunidades tradicionales, juventudes periféricas y trabajadoras y trabajadores del campo y de la ciudad. A diferencia de la Conferencia oficial, estructurada en espacios de negociación dominados por gobiernos y corporaciones, la Cumbre de los Pueblos se establece como un territorio político autónomo, orientado a la construcción colectiva de soluciones basadas en las experiencias concretas de quienes enfrentan cotidianamente inundaciones, sequías, contaminación industrial, el avance del agronegocio, expulsiones territoriales y violaciones ambientales. Por ello, la Cumbre no se presenta como un evento paralelo, sino como el verdadero escenario popular de la justicia climática. La movilización surge en un momento de fuerte presión internacional sobre el papel de Brasil como sede de la COP30. Tras una COP29 considerada decepcionante por los movimientos sociales, especialmente por la ausencia de metas vinculantes de financiamiento climático y por el amplio uso de préstamos que pueden aumentar la dependencia económica de los países más vulnerables, crece la expectativa de que Brasil asuma un liderazgo coherente con su importancia socioambiental. Los movimientos sociales sostienen que Brasil solo podrá liderar la agenda internacional si reconoce y dialoga directamente con los pueblos que protegen la Amazonía y otros biomas. Desde 2023, más de 500 organizaciones han firmado la carta política de la Cumbre, entregada al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, al Ministerio de Relaciones Exteriores y a los órganos operativos vinculados a la COP30. El documento señala que “los países tomadores de decisión se han omitido o han presentado soluciones absolutamente ineficientes”, mientras que “las inversiones que alimentan el cambio climático han aumentado” y los derechos territoriales siguen amenazados. La experiencia de la Cumbre de los Pueblos se inspira en la movilización realizada durante Río+20 en 2012, cuando más de 20.000 personas construyeron un espacio de formulación popular que tensionó la agenda oficial de las Naciones Unidas y consolidó una referencia histórica de resistencia global. Ahora, sin embargo, la dimensión es aún mayor: se espera reunir a 30.000 personas en un encuentro guiado por seis ejes centrales que estructuran las convergencias políticas y territoriales del evento. ¿Qué plantea la Cumbre de los Pueblos en la COP30? Los ejes abarcan desde la defensa de la soberanía alimentaria y de los territorios hasta la transición energética justa, el enfrentamiento al poder corporativo, la democratización del acceso a los bienes comunes y la lucha contra el racismo ambiental. También incluyen el compromiso de promover soluciones climáticas basadas en los modos de vida tradicionales, reafirmando que las respuestas a la crisis están en los territorios y no en los mercados financieros ni en los laboratorios corporativos. Sara Pereira, del Programa Amazonía de FASE, resume esta centralidad: “No es posible pensar en una COP30 si la agenda climática no se basa en la justicia climática. No habrá transición justa mientras no se garanticen los derechos de los pueblos tradicionales”. Para ella, los territorios ya producen las soluciones concretas que el mundo busca: “Estos territorios manejan los bosques y las aguas de manera equilibrada”. Ayala Ferreira, del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), subraya la necesidad de denunciar falsas soluciones y, al mismo tiempo, señalar caminos concretos que surgen de los pueblos y territorios. “Hemos reforzado que la solución viene de los territorios, de quienes trabajan con el campo, los bosques y las aguas desde sus modos de vida. Por eso, más allá de contar con credenciales para acceder a los espacios oficiales de la COP30, construimos la Cumbre de los Pueblos como un espacio plural de escucha y propuestas, señalando soluciones verdaderas, necesarias y urgentes frente a la crisis climática, como la reforma agraria popular y amplias iniciativas de reforestación, recuperación de manantiales y producción de alimentos saludables”. Marcio Astrini, del Observatorio del Clima, destaca que la Cumbre cumple un papel histórico en la disputa de la narrativa global: “La participación de los movimientos sociales es crucial para disputar la agenda climática y garantizar que los recursos se inviertan correctamente, ayudando a reducir las desigualdades sociales y no a aumentarlas”. Yuri Paulino, del Movimiento de Afectados por Represas (MAB), afirma que la Cumbre de los Pueblos está centrada en la participación directa de la sociedad civil y que, por ello, su programación fue diseñada para fortalecer el protagonismo de quienes enfrentan cotidianamente los impactos de la crisis climática, y no de quienes solo negocian soluciones en el plano institucional. Niñas, niños y adolescentes también se movilizan durante la COP30 Por primera vez desde la realización de la primera Cumbre de los Pueblos en 1992, niñas, niños y adolescentes de organizaciones de la sociedad civil estarán reunidos en el campus Guamá de la Universidad Federal de Pará (UFPA). Tendrán un espacio protagónico dentro de la programación para opinar sobre los temas que se debatirán en la COP30, con rondas, círculos de diálogo, música, danzas y otras actividades con metodologías adaptadas desde la primera infancia hasta la adolescencia. Salomão Hage, profesor de la UFPA y coordinador general de la Cumbre de las Infancias, explica que la decisión de realizar un movimiento específico con y para las infancias surgió del consenso de que no es posible discutir justicia social, cambio climático, racismo y justicia ambiental sin garantizar la voz y la participación de quienes tendrán su futuro más afectado por las decisiones tomadas hoy. “El movimiento de las infancias debe estar involucrado en el debate autónomo

Cumbre de los Pueblos y movimientos entregan oficio al MPF contra el uso de la GLO, el riesgo de militarización de la COP30 y la amenaza a la participación democrática

La Cumbre de los Pueblos, junto a movimientos y organizaciones de la sociedad civil, entregó una carta a la Fiscalía Federal (MPF) en la que expresa su “profunda preocupación” por el uso de la Garantía de la Ley y del Orden (GLO) durante la 30ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30), que se celebrará en Belém. La preocupación se centra en la posible militarización del evento y en los riesgos para la participación popular libre y democrática. La carta fue entregada al Fiscal Federal de los Derechos del Ciudadano, Nicolao Dino, durante el evento Pre-COP del MPF, realizado el lunes (20 de octubre) en Belém. El documento lleva por título “Sobre la indeseada militarización de la COP30 y la necesaria garantía de participación de la sociedad civil y los movimientos sociales”. La entrega fue realizada por representantes de la Sociedade Paraense de Defesa dos Direitos Humanos (SDDH), la Associação Brasileira de Juristas pela Democracia – Núcleo Pará (ABJD/PA), el Centro de Estudos e Defesa do Negro do Pará (CEDENPA), el Movimento dos Atingidos por Barragens (MAB) y Terra de Direitos. El documento expresa preocupación por la posible declaración de una operación GLO durante la COP30, una medida excepcional que autoriza el uso de las Fuerzas Armadas en casos de grave alteración del orden público. Este mecanismo, formalizado por la Ley Complementaria N° 97/1999, tiene su origen en prácticas del régimen militar brasileño, cuando las Fuerzas Armadas eran utilizadas para el control del orden interno. Según las organizaciones, invocar la GLO representaría una indebida militarización de un evento civil y ambiental, poniendo en riesgo los derechos fundamentales de manifestación, reunión y libre expresión, así como la participación democrática de la sociedad civil. El documento también busca salvaguardar la seguridad de las y los defensores de derechos humanos y garantizar condiciones seguras para las movilizaciones populares durante la conferencia. La carta enfatiza que el uso de la GLO en eventos civiles es jurídicamente inapropiado, innecesario y desproporcionado, de acuerdo con la interpretación del Supremo Tribunal Federal en la ADI 6457, que limita su aplicación a situaciones excepcionales y solo después de agotar los mecanismos ordinarios de seguridad pública. El texto subraya que no existe una amenaza concreta al orden público que justifique el uso de las Fuerzas Armadas en la COP30 y que las preocupaciones de las autoridades parecen dirigirse a las protestas sociales y no a la seguridad pública. “Las manifestaciones son instrumentos legítimos para fortalecer la democracia y la lucha climática, no amenazas al orden”, afirma el documento. Las organizaciones advierten además que Brasil debe garantizar que la COP30 se realice en un ambiente de respeto, inclusión y libertad, y que la militarización de un evento de esta naturaleza contraviene los principios constitucionales e internacionales de derechos humanos. Historia de represión y deber de no repetición Las organizaciones recuerdan que Brasil tiene un historial de criminalización de los movimientos sociales y de represión violenta a las protestas, especialmente en la Amazonía, como en la masacre de Eldorado dos Carajás, la construcción de Belo Monte, y las represiones contra comunidades quilombolas, estudiantes y defensores ambientales. El texto también menciona la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Antônio Tavares Pereira, que condenó al Estado brasileño por el uso desproporcionado de la fuerza y determinó, entre otras medidas, el deber de no repetición de prácticas represivas y violatorias de derechos humanos. “La militarización no protege el orden; solo multiplica la violencia y refuerza el racismo institucional, afectando de manera selectiva a líderes negros, indígenas y de comunidades tradicionales”, afirman las organizaciones firmantes. Garantía de participación El documento reafirma que el objetivo de celebrar la COP30 en la Amazonía es dar visibilidad a los pueblos y comunidades que enfrentan directamente los efectos de la crisis climática, y no aislar a la población local de las decisiones globales sobre el futuro del planeta. Rechaza “cualquier cordón militar que limite la interacción entre los diversos actores y actrices que estarán en Belém.”

El sindicalismo es fuerza motriz de la transición justa, agenda que corre riesgo de captura corporativa, alerta Sebastián Ordóñez en la Pre-COP Sindical en Brasilia

Durante la Pre-COP Sindical, celebrada en Brasilia los días 9 y 10 de octubre, Sebastián Ordóñez Muñoz, representante de la organización británica War on Want e integrante de la Comisión Política de la Cumbre de los Pueblos rumbo a la COP30, lanzó una fuerte advertencia: la agenda de la transición justa fue originalmente levantada por el movimiento sindical, pero corre el riesgo de ser vaciada y apropiada por intereses corporativos. Ordóñez destacó que la transición justa nació como una bandera del sindicalismo internacional, enraizada en la defensa de los derechos, la justicia social y la transformación estructural de la economía. Sin embargo, según él, “estamos en un momento en que esa bandera corre el riesgo de convertirse en una herramienta de mercado, sin derechos ni justicia. Es más urgente que nunca defender su raíz transformadora”. En su intervención, el dirigente habló también en nombre de War on Want, una organización con raíces sindicales en el Reino Unido, nacida hace casi 75 años del movimiento de trabajadores británicos y que hoy actúa en alianza con movimientos del Sur Global en defensa de la justicia económica, la solidaridad internacionalista y la transformación sistémica. “Estamos en el Norte Global, pero comprometidos con la lucha de los pueblos del Sur, porque es allí donde se siente con más fuerza el peso de la desigualdad y del modelo extractivista que necesitamos transformar”, afirmó. Sebastián situó el debate sobre la transición justa en el contexto de una crisis sistémica e interconectada, que combina colapso climático, aumento de la desigualdad, pérdida de derechos y erosión democrática. “Vivimos un momento en que todas las crisis están entrelazadas: la crisis climática, la desigualdad, la pérdida de derechos, la erosión de la democracia. Son expresiones de un mismo sistema de capitalismo depredador, basado en la extracción y la desigualdad estructural, lo que algunos describen como una economía de intercambio desigual entre el Norte y el Sur”, señaló. Al comentar las discusiones del día anterior, Ordóñez citó ejemplos concretos que revelan el carácter global y desigual de la crisis. En el mundo árabe, observó, los sindicatos enfrentan contextos autoritarios y economías dependientes del petróleo, mientras los trabajadores migrantes sufren nuevas formas de explotación, incluso en sectores considerados “verdes”. También llamó la atención sobre la creciente militarización y el aumento del gasto en defensa que alimentan los conflictos y desvían recursos esenciales de la acción climática. Y sobre el hecho de que el colapso climático ya afecta directamente a la clase trabajadora, expuesta al calor extremo, a la escasez de agua y a condiciones laborales cada vez más inseguras. “Estos ejemplos nos recuerdan que la transición justa es, ante todo, una lucha laboral. Y frente a la extrema derecha, que manipula la ciencia y el miedo, nuestro desafío es politizar el debate, conectar la lucha por el trabajo y la dignidad con la lucha por el clima y la justicia”, destacó. Ordóñez defendió que el sindicalismo no debe limitarse a llevar su propia agenda a las negociaciones climáticas, sino actuar como una fuerza impulsora de una agenda amplia de transformación, que una las luchas de los pueblos y confronte los sistemas que perpetúan la desigualdad y la destrucción ambiental. Elogió la iniciativa de la Confederación Sindical Internacional (CSI), la Confederación Sindical de las Américas (CSA) y la Central Única de los Trabajadores (CUT) de promover la Pre-COP Sindical, destacando el espacio como un ejercicio de “minga”, concepto andino que remite al trabajo colectivo, solidario y transformador. La Cumbre de los Pueblos, que se celebrará del 12 al 16 de noviembre en Belém, fue señalada por él como un espacio estratégico para tejer alianzas entre sindicatos, movimientos sociales y redes globales, y consolidar una agenda común por una Transición Justa, Popular e Inclusiva, tema del Eje 3 del proceso de la Cumbre. “El sindicalismo puede, una vez más, ser la fuerza que una nuestras luchas y nos recuerde que la transición no es un sacrificio, sino una conquista colectiva”, concluyó. Foto: Naira Leal

Representantes de la Cumbre de los Pueblos participan en la Pre-COP Sindical en Brasilia con énfasis en el debate sobre transición justa

La Confederación Sindical Internacional (CSI), la Confederación Sindical de las Américas (CSA) y la Central Única de Trabajadores (CUT) realizaron, los días 9 y 10 de octubre en Brasilia, la Pre-COP Sindical. El encuentro reunió a liderazgos sindicales de diversos países y contó con la participación de representantes de la Comisión Política de la Cumbre de los Pueblos, quienes llevaron los debates acumulados en el proceso de construcción de la Cumbre, especialmente en torno a la transición justa, uno de sus ejes temáticos. Durante el evento, en una mesa moderada por Sebastián Muñoz, la presidenta de CUT Pará, Vera Paoloni (CUT), el coordinador nacional del Movimiento de Pequeños Agricultores (MPA/Vía Campesina) Anderson Amaro, y el coordinador político de la Confederación Sindical de Trabajadores de las Américas, Iván González (CSA), presentaron el proceso de construcción de la Cúpula de los Pueblos, destacando los principios que guían su construcción colectiva, el espíritu de unidad en la diversidad y las principales orientaciones políticas para el diálogo con el gobierno. También se presentó el cronograma de la Cúpula, que se llevará a cabo del 12 al 16 de noviembre en Belém, y la importancia de crear espacios de actuación tanto dentro como fuera de las negociaciones climáticas. Una delegación sindical compuesta principalmente por representantes de América Latina, pero también de África, Asia y Europa, debatió la conexión entre la agenda de la Cumbre y los objetivos internacionales de los sindicatos, en especial la estrategia sobre transición justa y otros temas que serán abordados en la COP30. El diálogo también trató sobre la necesidad de articular la acción sindical internacional con la movilización de la Cumbre de los Pueblos. La Cumbre invitó a los sindicatos a participar en el enriquecimiento de los ejes de la Cumbre, llevando la voz de los trabajadores a las discusiones y participando en la movilización masiva del 15 de noviembre. Los sindicatos también fueron invitados a colaborar en el diálogo que presentará la declaración final al presidente de la COP, embajador Correa del Lago, quien participó en la Pre-COP Sindical junto con representantes del gobierno brasileño. Finalmente, los representantes de la Cumbre reafirmaron el compromiso con la unidad para enfrentar la agenda de la extrema derecha, la defensa de una América Latina libre de bases militares y la promoción de la paz, de alternativas sostenibles, de la unidad y del fortalecimiento de la democracia en la región. Foto: Naira Leal

Residencia Artística NORTEAR abre dos convocatorias en alianza con la Cumbre de los Pueblos rumbo a la COP30

La Facultad de Artes Visuales y el Curso de Cine y Audiovisual de la Universidad Federal de Pará (FAV/UFPA) abrieron inscripciones para la 4ª edición de la Residencia Artística NORTEAR, que se realiza en alianza con la Cumbre de los Pueblos rumbo a la COP30. En esta edición se lanzan dos convocatorias: una dirigida a artistas y realizadores, y otra destinada a integrantes de organizaciones y movimientos de la Cumbre que deseen participar como protagonistas en los documentales. Las obras finales podrán exhibirse en muestras artísticas, festivales, encuentros académicos y circular en plataformas digitales. Las inscripciones para artistas estarán abiertas hasta el 22 de octubre, para participar en la reunión online de presentación a través del enlace https://forms.gle/FwxS9EiqVqaqis4v9. Los integrantes de movimientos y organizaciones de la Cumbre ya pueden inscribirse para ofrecer testimonios y compartir sus historias, luchas y proyectos en https://forms.gle/cjjyQANp7NRvvaNS6 La Residencia NORTEAR es un programa que articula creación artística, producción audiovisual e investigación etnográfica en la Amazonía. En esta edición, el enfoque será la producción de obras audiovisuales con temáticas ambientales y culturales, en procesos de creación compartida con pueblos indígenas, comunidades quilombolas, poblaciones tradicionales, agricultores familiares, trabajadores urbanos y ambientalistas presentes en la Cumbre de los Pueblos rumbo a la COP30, en Belém. Según el director de la FAV, profesor Luiz Adriano Daminello, la iniciativa refuerza el papel de la universidad en la promoción de prácticas artísticas ligadas al territorio y a la realidad amazónica.“La Residencia NORTEAR es una oportunidad para que los artistas dialoguen con los saberes tradicionales y experimenten procesos colectivos de creación. Es también una invitación a pensar el arte como herramienta de escucha y traducción de las luchas sociales y ambientales en la Amazonía”, afirma. Destaca además la relevancia de la alianza con la Cumbre de los Pueblos.“Este diálogo con la Cumbre inserta la Residencia en el contexto de un encuentro internacional que tendrá a los pueblos de la Amazonía como protagonistas. Es un momento único de intercambio y de afirmación del papel del arte frente a la emergencia climática”, asegura. Durante las grabaciones presenciales, que tendrán lugar del 12 al 16 de noviembre durante la COP30, los realizadores establecerán contacto directo con los participantes de la Cumbre de los Pueblos, escuchando sus historias y luchas, sus proyectos, desafíos y conquistas. También se realizarán visitas a pueblos tradicionales que desarrollan proyectos ambientales y comunitarios en Belém y en las islas del entorno. Las propuestas de los artistas deben prever un proceso colaborativo y de intercambio de experiencias con quienes estarán presentes en las imágenes. Se permite cualquier lenguaje audiovisual, como ficción, documental, videoarte o experimental. Los temas pueden abordar diversos aspectos relacionados con el cambio climático y sus efectos en las sociedades. Las obras audiovisuales tendrán derechos de autor compartidos entre realizadores y participantes, consolidando el carácter colaborativo del proyecto. El proceso se dividirá en dos etapas:· Etapa online (27 de octubre – 7 de noviembre): encuentros virtuales de creación, planificación y preproducción, con acompañamiento de profesionales del audiovisual y diálogo con integrantes de la Cumbre.· Etapa presencial (12–16 de noviembre): grabaciones en Belém y en las islas del entorno, durante la Cumbre de los Pueblos – COP30. Si eres artista, inscríbete hasta el 22 de octubre: https://forms.gle/FwxS9EiqVqaqis4v9Si eres integrante de la Cumbre de los Pueblos, inscríbete aquí: https://forms.gle/cjjyQANp7NRvvaNS6 Para más información suportenortear2025@gmail.com

La Cumbre de los Pueblos será uno de los grandes momentos de la COP30”, afirma Márcio Macêdo en visita a la Casa de la Cumbre de los Pueblos

Belém (PA) – El ministro de la Secretaría General de la Presidencia de la República, Márcio Macêdo, afirmó este jueves 2 que la Cumbre de los Pueblos será uno de los hitos más importantes de la COP30. Destacó que no puede haber política pública sostenible sin participación popular. La declaración fue realizada durante su visita a la Casa de la Cumbre de los Pueblos, en Belém, donde el ministro se reunió con movimientos sociales, organizaciones de la sociedad civil y redes que construyen la Cumbre de los Pueblos rumbo a la COP30. El ministro señaló que el gobierno y los movimientos populares comparten los mismos objetivos, aunque cada uno utilice diferentes herramientas para alcanzarlos. Esto porque reconocen que la participación social es fundamental para la democracia y la eficacia de una política pública. “La Cumbre de los Pueblos será uno de los grandes momentos de la COP30. Estamos realizando la COP en la mayor democracia de los pueblos y no existen políticas públicas sostenibles si no hay participación social. Seguramente construiremos juntos, con muchas manos, la COP30, que será la COP con la mayor participación social de la historia”, dijo el ministro. Al afirmar la importancia de la Cumbre y anunciar un mayor apoyo del gobierno para garantizar la infraestructura y la intermediación con organismos, gobiernos y la ONU, Márcio Macêdo subrayó que la Cumbre será un momento decisivo de fortalecimiento de la democracia directa, de proposición de las tesis del pueblo y de los movimientos sociales organizados, para que los países y estados nacionales puedan implementar esas propuestas en sus políticas públicas. Al defender y promover el diálogo con el gobierno, la Cumbre de los Pueblos entiende que esta apertura es posible porque los movimientos reconocen que están tratando con el campo democrático representado por el gobierno de Lula. Y que, aun reuniendo una diversidad de movimientos y agendas, la articulación es categórica al afirmar que no hay espacio de diálogo con la extrema derecha ni con ideas que no sean progresistas. “En la Cumbre afirmamos que sí tenemos convergencias, como la defensa de la democracia, la posición del gobierno de Lula contra las guerras, por el fin del genocidio en Palestina, por la soberanía nacional y por la agenda climática y ambiental”, señaló Júlia Martins, lideresa del Movimiento por la Soberanía Popular en la Minería (MAM). El encuentro tuvo como objetivo fortalecer el diálogo para garantizar que las demandas históricas de los movimientos relacionadas con el enfrentamiento de la crisis climática sean efectivamente incorporadas en la agenda climática pública en Brasil y defendidas por el país en los espacios internacionales de negociación, donde Brasil ha asumido un papel relevante de liderazgo. Soluciones reales – Las organizaciones presentes enfatizaron la necesidad de incorporar las experiencias y percepciones de los pueblos tradicionales y de las periferias rurales y urbanas en las acciones, planes y metas de enfrentamiento de la crisis climática. Los movimientos entienden que las soluciones reales son aquellas que nacen de los territorios, que fortalecen la soberanía popular, la justicia climática y la defensa de la vida. En cambio, las falsas soluciones, que promueven la financiarización de la naturaleza con paquetes corporativos, profundizan las desigualdades y no enfrentan las causas estructurales del problema. En este contexto, las lideresas y líderes reafirmaron el carácter autónomo de la Cumbre como espacio de la sociedad civil y presentaron al ministro la necesidad urgente de un mayor apoyo para garantizar el pleno funcionamiento de la Cumbre en Belém, del 12 al 16 de noviembre, cuando se esperan alrededor de 10 mil personas en una intensa programación compuesta por plenarias, marcha, barqueata, banquetaço, cumbre de las infancias, actividades culturales y feria de economía popular. El espacio es considerado estratégico para garantizar que las voces de la Amazonía, de Brasil y del mundo tengan condiciones reales de participación en el proceso de preparación y realización de la COP30, evitando que solo las corporaciones logren hacerse escuchar. Durante la reunión con el ministro, Júlia Martins también destacó la necesidad de que el gobierno articule medidas de seguridad para las y los participantes, garantizando que el espacio de la COP se mantenga plural y comprometido con la justicia social y climática.

Delegación de la Cumbre de los Pueblos consolida alianzas internacionales en el Foro Nyéléni

La Cumbre de los Pueblos rumbo a la COP30 marcó presencia en el Foro Global Nyéléni, realizado en Kandy, Sri Lanka, consolidando un acuerdo político para que la agenda del Foro sea presentada en Belém, en noviembre. La participación de la delegación representó un paso decisivo en la articulación internacional para fortalecer las luchas de los pueblos y movimientos sociales en este hito histórico que será la Cumbre de los Pueblos, del 12 al 16 de noviembre de 2025. La delegación participó en reuniones con el Comité de Pilotaje Global del Foro y en otros espacios de debate. Integraron el grupo Iván Gonzales (Confederación Sindical de Trabajadores/as de las Américas – CSA), Anderson Amaro (Movimiento de Pequeños Agricultores – MPA / Vía Campesina), Líder Góngora (World Forum of Fisher Peoples – WFFP), Bruno Prada (Articulación Nacional de Agroecología – ANA), Kirtana Chandrasekaran (Amigos de la Tierra Internacional), Sophie Ogutu y Sarah Moreira (Marcha Mundial de las Mujeres). Para Bruno Prada, de la Articulación Nacional de Agroecología, el Foro Nyéléni fue un espacio estratégico de convergencia de las luchas populares. “El Foro Nyéléni representó un espacio importante para la construcción de acciones de convergencia de los movimientos sociales en torno a los temas de soberanía alimentaria, agroecología, justicia climática, transición justa y feminismo, para transformar el sistema capitalista, patriarcal, colonialista, racista y LGBTfóbico en que vivimos. Nuestro proceso colectivo de construcción de convergencia nos muestra que solamente juntxs podremos construir una sociedad más justa, igualitaria y libre, con respeto a la naturaleza”, señaló. Desde Sri Lanka, Líder Góngora Farías, representante de los Pueblos del Manglar y del Mar en el WFFP, reforzó la centralidad de la unidad de los pueblos en la defensa de los derechos humanos y frente a la crisis climática. “Desde todos los rincones del mundo levantamos la voz en Belém do Pará: pueblos y movimientos sociales unidos por la justicia climática, la defensa de los derechos humanos y la paz global. Del 10 al 16 de noviembre de 2025, sumemos nuestras voces en la Cumbre de los Pueblos para detener el calentamiento global y mostrar que la unidad es nuestra fuerza”, convocó. Iván Gonzales, coordinador político de la Confederación Sindical de las Américas (CSA), destacó el papel del Foro Nyéléni como espacio estratégico para la agenda global. “El Foro de Nyéléni es un espacio importante para promover lo que estamos construyendo como Cumbre de los Pueblos rumbo a la COP. Permite construir diálogos, nutrir los ejes de la Cumbre y articular su construcción, vinculándose también al debate internacional. En particular, reafirma la necesidad de cambiar la lógica de explotación y acumulación de riqueza basada en los combustibles fósiles, la agricultura intensiva, el agronegocio y la pesca industrial irracional, que impactan directamente la vida en el campo y en la ciudad”, subrayó. La participación de la delegación en el Foro forma parte de una estrategia de fortalecimiento de los procesos políticos continuos de alianzas nacionales e internacionales. Los diálogos en estos espacios, con la diversidad de representaciones y países, alimentan las síntesis políticas y la movilización hacia el 15 de noviembre – Día de Acción Global por la Justicia Climática, que contará con manifestaciones en todo el mundo y culminará en la gran marcha en Belém. De esta manera, la presencia de la Cumbre en el Foro Nyéléni refuerza la importancia de las alianzas internacionales en la construcción de un proceso colectivo de resistencia y movilización global, preparando el camino para noviembre, cuando pueblos, comunidades y organizaciones de todo el mundo se encontrarán en Belém para tejer propuestas y fortalecer luchas comunes.