BELÉM, PA – Una flota de seis veleros, denominada Flotilla por el Cambio (Flotilla for Change), se dirige a Belém con una delegación de cerca de 50 activistas, científicas y científicos, y delegadas y delegados de distintas partes del mundo. La movilización transcontinental, cuyo barco insignia es el Sababa (que partió de Nueva Zelanda y navegó 17.500 millas), representa un acto de protagonismo popular y de descarbonización en la práctica, en contraste con el alto impacto de carbono del transporte aéreo que sostiene la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30).
Organizada en solidaridad con los Ejes de Convergencia de la Cumbre de los Pueblos, la Flotilla materializa la urgencia de la Justicia Climática y la defensa de los territorios y “maritorios.” El viaje incluyó escalas en Santa Cruz de Tenerife y Mindelo, Cabo Verde, y llevó a la Amazonía voces clave del Sur Global, como la de la activista Melody Barry-Yobo, de Ogoniland, Nigeria, quien articula la lucha contra la extracción de combustibles fósiles en el Delta del Níger con la causa amazónica.
El conflicto de narrativas
Al llegar a Belém, la misión de la Flotilla es clara: disputar la narrativa de la conferencia oficial, que según las y los activistas está dominada por intereses corporativos.
“Queremos hacer frente a la industria fósil. Estará nuevamente en la Conferencia, realizando un lobby masivo, y por eso es tan importante que el movimiento global por la Justicia Climática también esté presente,” afirma Katharin Henneberger, exmiembro del parlamento alemán y tripulante de Flotilla for Change.
La decisión de las y los activistas de viajar en embarcaciones funciona como un laboratorio flotante y como una demostración pública de que el liderazgo climático comienza con la práctica, rechazando los medios de transporte de altas emisiones.
Ciencia ciudadana y diversidad a bordo
A bordo de los veleros, la tripulación actúa como un laboratorio de ciencia ciudadana, realizando investigaciones sobre la salud de los océanos, incluyendo el monitoreo de plásticos y la recolección de datos sobre vida silvestre y calidad del agua.
La composición de la tripulación refleja directamente el compromiso de la Cumbre con la diversidad. Viajan juntas y juntos trabajadoras y trabajadores de la tierra y del mar, activistas antirracistas y LGBTQIA+, científicas y científicos, delegaciones y juventudes de diversas nacionalidades. La Flotilla exige que todas las personas participantes realicen capacitaciones obligatorias en Sensibilidad Cultural y Antirracismo, reforzando que la lucha climática es inseparable de las agendas sociales.
Agenda en Belém
La Flotilla permanecerá en Belém hasta finales de noviembre y tendrá una agenda intensa en el marco de la Cumbre de los Pueblos:
13 y 14 de noviembre: Participación en la programación de la Cumbre de los Pueblos, con foco en el eje “Territorios Vivos y Maritorios, Soberanía Popular y Alimentaria.”
14 de noviembre: Realización de una Mesa Redonda y actividad de Escucha/Aprendizaje a bordo del Rainbow Warrior, atracado en la Universidad Federal de Pará (UFPA), Rua Augusto Corrêa, 01.
15 de noviembre: Adhesión masiva a la Marcha Popular de cierre de la Cumbre.
