Organizada durante más de dos años y construida colectivamente por cerca de 1.100 movimientos sociales, organizaciones comunitarias, entidades territoriales y redes internacionales de derechos humanos y justicia climática de 62 países, la Cumbre de los Pueblos en la COP30 se presenta como una respuesta autónoma y popular a la 30ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30).
El evento se realizará del 12 al 16 de noviembre en Belém, estado de Pará, y surge del entendimiento de que la crisis climática no puede abordarse únicamente como un problema técnico o diplomático, sino como una cuestión profundamente social, vivida en las comunidades y directamente relacionada con las desigualdades históricas que afectan a los pueblos originarios, comunidades tradicionales, juventudes periféricas y trabajadoras y trabajadores del campo y de la ciudad.
A diferencia de la Conferencia oficial, estructurada en espacios de negociación dominados por gobiernos y corporaciones, la Cumbre de los Pueblos se establece como un territorio político autónomo, orientado a la construcción colectiva de soluciones basadas en las experiencias concretas de quienes enfrentan cotidianamente inundaciones, sequías, contaminación industrial, el avance del agronegocio, expulsiones territoriales y violaciones ambientales. Por ello, la Cumbre no se presenta como un evento paralelo, sino como el verdadero escenario popular de la justicia climática.
La movilización surge en un momento de fuerte presión internacional sobre el papel de Brasil como sede de la COP30. Tras una COP29 considerada decepcionante por los movimientos sociales, especialmente por la ausencia de metas vinculantes de financiamiento climático y por el amplio uso de préstamos que pueden aumentar la dependencia económica de los países más vulnerables, crece la expectativa de que Brasil asuma un liderazgo coherente con su importancia socioambiental.
Los movimientos sociales sostienen que Brasil solo podrá liderar la agenda internacional si reconoce y dialoga directamente con los pueblos que protegen la Amazonía y otros biomas. Desde 2023, más de 500 organizaciones han firmado la carta política de la Cumbre, entregada al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, al Ministerio de Relaciones Exteriores y a los órganos operativos vinculados a la COP30. El documento señala que “los países tomadores de decisión se han omitido o han presentado soluciones absolutamente ineficientes”, mientras que “las inversiones que alimentan el cambio climático han aumentado” y los derechos territoriales siguen amenazados.
La experiencia de la Cumbre de los Pueblos se inspira en la movilización realizada durante Río+20 en 2012, cuando más de 20.000 personas construyeron un espacio de formulación popular que tensionó la agenda oficial de las Naciones Unidas y consolidó una referencia histórica de resistencia global. Ahora, sin embargo, la dimensión es aún mayor: se espera reunir a 30.000 personas en un encuentro guiado por seis ejes centrales que estructuran las convergencias políticas y territoriales del evento.
¿Qué plantea la Cumbre de los Pueblos en la COP30?
Los ejes abarcan desde la defensa de la soberanía alimentaria y de los territorios hasta la transición energética justa, el enfrentamiento al poder corporativo, la democratización del acceso a los bienes comunes y la lucha contra el racismo ambiental. También incluyen el compromiso de promover soluciones climáticas basadas en los modos de vida tradicionales, reafirmando que las respuestas a la crisis están en los territorios y no en los mercados financieros ni en los laboratorios corporativos.
Sara Pereira, del Programa Amazonía de FASE, resume esta centralidad: “No es posible pensar en una COP30 si la agenda climática no se basa en la justicia climática. No habrá transición justa mientras no se garanticen los derechos de los pueblos tradicionales”. Para ella, los territorios ya producen las soluciones concretas que el mundo busca: “Estos territorios manejan los bosques y las aguas de manera equilibrada”.
Ayala Ferreira, del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), subraya la necesidad de denunciar falsas soluciones y, al mismo tiempo, señalar caminos concretos que surgen de los pueblos y territorios. “Hemos reforzado que la solución viene de los territorios, de quienes trabajan con el campo, los bosques y las aguas desde sus modos de vida. Por eso, más allá de contar con credenciales para acceder a los espacios oficiales de la COP30, construimos la Cumbre de los Pueblos como un espacio plural de escucha y propuestas, señalando soluciones verdaderas, necesarias y urgentes frente a la crisis climática, como la reforma agraria popular y amplias iniciativas de reforestación, recuperación de manantiales y producción de alimentos saludables”.
Marcio Astrini, del Observatorio del Clima, destaca que la Cumbre cumple un papel histórico en la disputa de la narrativa global: “La participación de los movimientos sociales es crucial para disputar la agenda climática y garantizar que los recursos se inviertan correctamente, ayudando a reducir las desigualdades sociales y no a aumentarlas”.
Yuri Paulino, del Movimiento de Afectados por Represas (MAB), afirma que la Cumbre de los Pueblos está centrada en la participación directa de la sociedad civil y que, por ello, su programación fue diseñada para fortalecer el protagonismo de quienes enfrentan cotidianamente los impactos de la crisis climática, y no de quienes solo negocian soluciones en el plano institucional.
Niñas, niños y adolescentes también se movilizan durante la COP30
Por primera vez desde la realización de la primera Cumbre de los Pueblos en 1992, niñas, niños y adolescentes de organizaciones de la sociedad civil estarán reunidos en el campus Guamá de la Universidad Federal de Pará (UFPA). Tendrán un espacio protagónico dentro de la programación para opinar sobre los temas que se debatirán en la COP30, con rondas, círculos de diálogo, música, danzas y otras actividades con metodologías adaptadas desde la primera infancia hasta la adolescencia.
Salomão Hage, profesor de la UFPA y coordinador general de la Cumbre de las Infancias, explica que la decisión de realizar un movimiento específico con y para las infancias surgió del consenso de que no es posible discutir justicia social, cambio climático, racismo y justicia ambiental sin garantizar la voz y la participación de quienes tendrán su futuro más afectado por las decisiones tomadas hoy. “El movimiento de las infancias debe estar involucrado en el debate autónomo que se desarrolla durante la Cumbre de los Pueblos. Niñas, niños y adolescentes deben participar de manera libre y sin intermediarios”.
Programación de la Cumbre de los Pueblos en la COP30
Las actividades comienzan el miércoles 12 de noviembre con la apertura popular que marca simbólicamente el inicio de las movilizaciones. Este primer momento estará dedicado a la acogida de las delegaciones, la llegada de los movimientos y la creación de un ambiente colectivo de convivencia, escucha y celebración. Intervenciones culturales, rituales tradicionales y actos de apertura presentarán la propuesta de la Cumbre y reafirmarán su autonomía frente al espacio oficial de la COP30.
La mañana estará marcada por la Barqueata en el río Guamá, cuando embarcaciones provenientes de diversas comunidades ribereñas llegarán a Belém y se sumarán a delegaciones nacionales e internacionales, con la participación de aproximadamente 150 barcos. De 15:00 a 17:00 tendrá lugar la acogida de las delegaciones en el escenario principal, seguida de la apertura oficial de la Cumbre de los Pueblos entre las 17:00 y las 19:00. El primer día finalizará con un gran espectáculo cultural en el escenario popular principal.
El jueves 13 de noviembre comienzan las actividades temáticas articuladas en torno a los ejes de convergencia del evento. Talleres, círculos de diálogo, plenarias e intercambios de experiencias se desarrollarán a partir de los saberes territoriales, fortaleciendo la conexión entre lucha climática y justicia social. Esta etapa inicial tiene como objetivo identificar los principales desafíos enfrentados por las comunidades y mapear las soluciones existentes en los territorios. De 8:30 a 12:00 se realizarán las plenarias mundiales de los ejes 1, 2 y 3: Soberanía, Reparación y Transición. También tendrán lugar la Cumbre de las Infancias y la Feria Popular. Por la tarde, de 14:00 a 18:00, se realizarán las actividades de Enlace de los Ejes de Convergencia y, por la noche, de 19:00 a 22:00, actividades culturales y sesiones informativas sobre las negociaciones y movilizaciones.
El viernes 14 de noviembre estará dedicado a la consolidación de las propuestas surgidas en los días anteriores. Este es el momento de síntesis política, en el que los contenidos elaborados por los movimientos se organizan para conformar la declaración final. De 8:30 a 12:00 se retomarán las actividades con el Eje 4 – Internacionalismo; Eje 5 – Ciudades; y Eje 6 – Mujeres. Habrá intervenciones culturales a lo largo de las plenarias y actividades de la Cumbre de las Infancias. Por la tarde, de 14:00 a 16:00, se realizarán actividades de Enlace de los Ejes de Convergencia, la Asamblea de los Movimientos Sociales y el seminario “Salud y Clima”. De 16:00 a 18:00 tendrá lugar la plenaria final con la presentación de las síntesis de los ejes y la consolidación de la Declaración de los Pueblos.
El sábado 15 de noviembre se realizará la gran marcha popular, una movilización de carácter internacional y público que reunirá a pueblos originarios, comunidades quilombolas, juventudes, trabajadoras y trabajadores urbanos y rurales, organizaciones feministas, colectivos ambientales, sindicatos y redes internacionales. La Marcha Unificada tendrá lugar de 8:30 a 11:00, con la expectativa de reunir a más de 20.000 personas. A continuación, se realizará una conferencia de prensa con portavoces disponibles para informar y aclarar los principales debates de la Cumbre de los Pueblos.
Finalmente, el domingo 16 de noviembre, la programación se cierra con la lectura y presentación de la declaración final construida a lo largo de la Cumbre. De 9:00 a 11:00 se realizará una audiencia pública con la presidencia de la COP para la presentación de la agenda política de la Cumbre de los Pueblos, seguida del acto de cierre. Por la tarde, a las 14:00, se realizará un Banquetaço en la Plaza de la República.
Más que una serie de actividades, la programación de la Cumbre de los Pueblos refleja una forma diferente de pensar el clima: desde abajo hacia arriba, con protagonismo popular y arraigo territorial. Cada día es una etapa viva de construcción colectiva y demuestra que enfrentar la crisis climática pasa necesariamente por fortalecer a las comunidades que ya protegen y regeneran los biomas. La Cumbre convoca a la sociedad a participar no como espectadora, sino como sujeto activo en la construcción de otro futuro.
